Es útil dividir la depresión en subtipos tanto para el tratamiento como para prever su duración
La depresión no se ajusta a un solo tipo. Desde hace tiempo los profesionales de la salud mental saben que los pacientes muestran diferentes síntomas clínicos y que éstos pertenecen a distintos subtipos de depresión.
Los límites entre subtipos son a menudo confusos, con síntomas que se superponen los expertos no llegan a ponerse de acuerdo en un correcto sistema de clasificación, pero los investigadores clínicos sugieren, sin embargo, que la división de la depresión en subtipos es sumamente útil para mejorar tratamientos y estimar el tiempo de recuperación del paciente.
Durante el transcurso de un congreso en el que se reunieron doctores en psiquiatría americanos se discutieron cinco subtipos de depresión mostrados por la mayoría de pacientes:
• Depresión atípica, con estudios que demuestran su aparición en el 23 al 36% de los casos insuficientemente reconocidos.
• Depresión ansiosa, que sufren un 40% de pacientes con trastorno depresivo mayor y que representa un gran desafío en la mayoría de los tratamientos.
• Depresión melancólica, una grave forma de trastorno muy común entre personas hospitalizadas de depresión.
• Depresión vascular, una nueva variedad reconocida que refleja la existencia de un trastorno cardiovascular más común entre personas mayores de 60 años.
• Depresión psicótica, una grave forma de trastorno que se distingue por ilusiones congruentes acompañadas por cambios específicos en el tejido cerebral.
Estas distinciones aparecieron hace ya algunas décadas basándose en la variación en las respuestas que se apreciaban en los tratamientos disponibles en aquel momento. Las investigaciones demuestran que la disección en subtipos de la depresión puede incluso ser más válida hoy en día. Los subtipos pueden representar vías biológicas distintivas del trastorno y proporcionar pistas de las múltiples formas de depresión que pueden surgir y manifestarse.
“Una depresión atípica puede manifestarse en depresión unipolar o bipolar”, informa el psiquiatra Jonathan W. Stewart, de la Universidad de Columbia. “Los pacientes con esta variedad de trastorno—alrededor de 10 millones de americanos—tienen lo que los médicos etiquetan: reactividad de humor: pueden mostrar un entusiasmo de al menos un 50% en respuesta a acontecimientos positivos en su vida, si bien temporalmente.
La depresión ansiosa cubre una extensa área gris donde los síntomas de la depresión y de la ansiedad coexisten o interactúan. Los pacientes suelen tener, por lo general, sentimientos de baja autoestima y pesimismo, excesiva preocupación y culpa y son incapaces de de disfrutar de las cosas. El trastorno se expresa físicamente en una disminución del apetito, falta de sueño con frecuente despertar en el caso de conseguir conciliarlo e intranquilidad y agitación psicomotora.
En un estudio realizado a unos 255 pacientes con depresión conducido por el psiquiatra Maurizio Fava, de Harvard informó que el 51% se encontró que padecían de ansiedad además de depresión. No está claro si la ansiedad es consecuencia del sentimiento de baja autoestima pero en 40% de los depresivos ansiosos, el trastorno de ansiedad empezó primero.
Entre los que su ansiedad toma la forma de fobia social y ansiedad generalizada, la ansiedad tiende a preceder al trastorno depresivo mayor. En el caso de trastorno de pánico sigue, por lo general, al comienzo del trastorno depresivo.
Los pacientes jóvenes —de un promedio de edad entre 20.6 y 28.4 solo con depresión mayor—resultan significativamente dañados y cuesta mucho más su recuperación. Parece que responden menos al tratamiento y son más susceptibles a las recaídas, además de experimentar menos cambios en los síntomas depresivos.
El trastorno puede tener sus orígenes en los primeros años de vida entre niños de distintos temperamentos que demuestran miedo a las novedades. La ansiedad y la depresión pueden tener su consecuencia en altos niveles de hormonas en el sistema de respuesta de estrès del cuerpo.
La depresión ansiosa plantea a los doctores por lo general un dilema en cuanto a su tratamiento. Muchos buscan el uso de antidepresivos que poseen propiedades sedativas, aunque no está claro que lo necesiten, dice el Dr. Fava. Los estudios muestran que todos los antidepresivos trabajan igualmente bien contra este tipo de depresión, si bien pueden requerirse altas dosis. Todavía en la práctica se tiende a prescribir una combinación de medicamentos para este tipo de pacientes, por lo general, un tranquilizante junto con el antidepresivo.
Dada una ansiedad cotidiana, los depresivos de este tipo son por lo general sensitivos a las sensaciones del cuerpo. Como resultado de ello, los efectos colaterales de los medicamentos comunes—como problemas gastrointestinales—son causa a menudo de un tratamiento discontinuo. Incluso cuando el tratamiento continua, la remisión puede tardar largo tiempo. La terapia cognitiva puede ser de gran ayuda.
La depresión melancólica es a menudo sinónimo de depresión severa y es más común entre los pacientes hospitalizados por depresión que entre los que no lo están. Las personas afectadas no encuentran placer en casi ninguna actividad y no reaccionan a los estímulos que los ocasionan. Pueden experimentar extrema lentitud de movimientos o, por otra parte, agitación. Su depresión es a menudo más acusada durante la mañana y se acompaña de falta de apetito y pérdida de peso.
Los depresivos melancólicos pueden estar inmersos en pensamientos y experiencias una y otra vez, sintiéndose excesivamente culpables. Su depresión forma parte de su vida: cuantos más episodios experimenta, más autónomos parecen éstos y menos pueden desligarse de los acontecimientos estresantes. Los pacientes no responden a la psicoterapia, por lo menos no antes del tratamiento con medicamentos, informa el Dr. J. Craig Nelson, de la Universidad de Yale.
La depresión psicótica fue antaño otro término para la depresión severa, aunque cuantas más herramientas científicas se aplican para diseccionar el trastorno, mayor número de variedades aparecen, en especial biológicas. No solo es este tipo de depresión severa se aprecia un deterioro de la vida cotidiana y marcada por intentos de suicidio, se acompaña de ilusiones que reflejan el humor depresivo y el sentimiento de culpa de los pacientes.
“Algunos test biológicos muestran anormalidades en el sistema que controla la producción de hormonas, revelando atrofias significativas, dice la Dra. Linda L. Carpenter, de la Universidad de Brown. “La disminución de tejido cerebral refleja los efectos tóxicos de un exceso de hormonas del estrés, denominadas cortisol”.
“A pesar de la proliferación de medicamentos antidepresivos, el mejor tratamiento para la depresión psicótica es la terapia de electroshock, si bien la medicación puede ofrecer ciertas ventajas”. La Dra. Carpenter cita específicamente los agentes que interfieren co el cortisol bloqueando sus receptores.
La depresión es uno de los trastornos afectivos más extendidos. Las personas que la padecen suelen experimentar un estado de abatimiento e infelicidad recurrente. Este trastorno requiere de tratamiento psicoterapéutico, así como del apoyo de amigos, familiares y otros agentes sociales.
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viernes, enero 18, 2008
miércoles, diciembre 05, 2007
¿Píldora anticonceptiva vinculada a la depresión?
A través de la práctica, hemos observado que muchos clientes de sexo femenino que empiezan a tomar la píldora anticonceptiva, se vuelven más depresivas que antes. Incluso otro tipo de terapeutas han notado este efecto.
Las investigaciones recientes indican que existen algunos puntos ciertos detrás de tal afirmación. El Alfred Psychiatry Research Centre efectuó un estudio en 60 mujeres y pudieron constatar que aquellas que habían tomado píldoras conteniendo tanto estrógenos como progesterona tenían dos veces más riesgo de caer en depresión que las que no.
La Directora del Centro, Profesora Jayashri Kulkarni advierte a los profesionales que controlen los efectos psiquiátricos colaterales de este tipo de píldora. Comenta, no obstante, que son necesarias más investigaciones para comprender cómo las hormonas afectan al estado de ánimo.
“Cuando se dispone de un agente externo, existen dos posibilidades”, dice. Una es impactar directamente en el cerebro y disparar aquellos elementos químicos causantes de la depresión, o hacerlo realmente en la producción de hormonas naturales y abrir así un camino para provocar la depresión”.
Las investigaciones recientes indican que existen algunos puntos ciertos detrás de tal afirmación. El Alfred Psychiatry Research Centre efectuó un estudio en 60 mujeres y pudieron constatar que aquellas que habían tomado píldoras conteniendo tanto estrógenos como progesterona tenían dos veces más riesgo de caer en depresión que las que no.
La Directora del Centro, Profesora Jayashri Kulkarni advierte a los profesionales que controlen los efectos psiquiátricos colaterales de este tipo de píldora. Comenta, no obstante, que son necesarias más investigaciones para comprender cómo las hormonas afectan al estado de ánimo.
“Cuando se dispone de un agente externo, existen dos posibilidades”, dice. Una es impactar directamente en el cerebro y disparar aquellos elementos químicos causantes de la depresión, o hacerlo realmente en la producción de hormonas naturales y abrir así un camino para provocar la depresión”.
miércoles, noviembre 21, 2007
Depresión, Medicación y Violencia
David Crespi dijo a la policía que sufría de constantes depresiones y estaba en uno de sus episodios más graves cuando cometió el terrible homicidio sobre dos miembros de su familia.
Pregunta. ¿Qué tomaba David Crespi cuando ocurrieron los hechos? Sus abogados dijeron que le habían diagnosticado un antidepresivo y un medicamento para ayudarle a conciliar el sueño. Las anteriores semanas estuvo tomando otros medicamentos para la depresión, ansiedad e insomnio, pero sus médicos le habían retirado esos últimos productos.
P. ¿Pudo haber una relación entre la medicación y el homicidio?
Sus abogados así lo afirmaron, en el sentido de que estaba recibiendo una medicación no adecuada a su enfermedad mental. Indicaron que Crespi fue diagnosticado poco tiempo después del desgraciado hecho de depresión psicótica y trastorno bipolar. Los abogados alegaron que la medicación que tomaba entonces no podía utilizarse únicamente para tratar estas enfermedades. Los abogados afirmaron que el antidepresivo dio a Crespi la suficiente energía para actuar en un momento de delirio causado por su trastorno mental. Ahora, está siendo tratado con un estabilizador de la conducta lo cual le ha permitido apreciar una considerable mejoría, dice Jim Cooney, uno de sus abogados.
P. ¿Pueden los antidepresivos provocar violencia?
La pregunta está en la calle en los últimos años y, a menudo, los abogados la utilizan para defender a sus clientes acusados de asesinato que han estado tomando antidepresivos. El tema no deja de ser controvertido.
La mayoría de expertos están de acuerdo en que es muy importante controlar a la persona depresiva con conducta suicida, en particular cuando inicia el tratamiento. Algunos argumentan que la medicación puede llevar a la violencia si se prescribe de una forma poco apropiada o ésta puede incrementarse debido a que el producto puede liberar energía para actuar negativamente sobre los pensamientos antes de que afloren los sentimientos de esperanza.
Pero millones de americanos toman antidepresivos y la violencia entre ellos no es usual. De acuerdo con el IMS Health, compañía consultiva y de información farmacéutica, los farmacéuticos de los EE.UU. rellenaron aproximadamente 189 recetas de antidepresivos el pasado año.
P. ¿Es adecuada esta combinación de antidepresivo y medicación para dormir?
Los doctores dicen que es una práctica estándar en parte porque el insomnio es un efecto secundario de los antidepresivos.
P. ¿Cuánto se conoce acerca del papel que ejerce la depresión en casos como el que nos ocupa?
La depresión es un factor común entre este tipo de luctuosos hechos. Un estudio Canadiense realizado en el año 2005 demostró que en 77 de los casos un tercio de sus agresores pasaban episodios psicóticos, lo cual significa que habían perdido por completo su sentido de la realidad. El estudio mostró también que el 60% de los homicidios terminaron en suicidio.
-- Fuentes: Dr. Ranga Krishnan, jefe de psiquiatría y Dr. John March, profesor de psiquiatría y jefe del departamento de psiquiatría infantil respectivamente en Duke University Medical Center;
Dr. Ervin Thompson, director médico de Carolinas Medical Center-Randolph Behavioral Health Services y Dr. Joseph Glenmullen, autor de "Prozac Backlash."
-- Recopilado por Melissa Manware y Karen Garloch
Via: The Charlotte Observer – Charlotte.com
Pregunta. ¿Qué tomaba David Crespi cuando ocurrieron los hechos? Sus abogados dijeron que le habían diagnosticado un antidepresivo y un medicamento para ayudarle a conciliar el sueño. Las anteriores semanas estuvo tomando otros medicamentos para la depresión, ansiedad e insomnio, pero sus médicos le habían retirado esos últimos productos.
P. ¿Pudo haber una relación entre la medicación y el homicidio?
Sus abogados así lo afirmaron, en el sentido de que estaba recibiendo una medicación no adecuada a su enfermedad mental. Indicaron que Crespi fue diagnosticado poco tiempo después del desgraciado hecho de depresión psicótica y trastorno bipolar. Los abogados alegaron que la medicación que tomaba entonces no podía utilizarse únicamente para tratar estas enfermedades. Los abogados afirmaron que el antidepresivo dio a Crespi la suficiente energía para actuar en un momento de delirio causado por su trastorno mental. Ahora, está siendo tratado con un estabilizador de la conducta lo cual le ha permitido apreciar una considerable mejoría, dice Jim Cooney, uno de sus abogados.
P. ¿Pueden los antidepresivos provocar violencia?
La pregunta está en la calle en los últimos años y, a menudo, los abogados la utilizan para defender a sus clientes acusados de asesinato que han estado tomando antidepresivos. El tema no deja de ser controvertido.
La mayoría de expertos están de acuerdo en que es muy importante controlar a la persona depresiva con conducta suicida, en particular cuando inicia el tratamiento. Algunos argumentan que la medicación puede llevar a la violencia si se prescribe de una forma poco apropiada o ésta puede incrementarse debido a que el producto puede liberar energía para actuar negativamente sobre los pensamientos antes de que afloren los sentimientos de esperanza.
Pero millones de americanos toman antidepresivos y la violencia entre ellos no es usual. De acuerdo con el IMS Health, compañía consultiva y de información farmacéutica, los farmacéuticos de los EE.UU. rellenaron aproximadamente 189 recetas de antidepresivos el pasado año.
P. ¿Es adecuada esta combinación de antidepresivo y medicación para dormir?
Los doctores dicen que es una práctica estándar en parte porque el insomnio es un efecto secundario de los antidepresivos.
P. ¿Cuánto se conoce acerca del papel que ejerce la depresión en casos como el que nos ocupa?
La depresión es un factor común entre este tipo de luctuosos hechos. Un estudio Canadiense realizado en el año 2005 demostró que en 77 de los casos un tercio de sus agresores pasaban episodios psicóticos, lo cual significa que habían perdido por completo su sentido de la realidad. El estudio mostró también que el 60% de los homicidios terminaron en suicidio.
-- Fuentes: Dr. Ranga Krishnan, jefe de psiquiatría y Dr. John March, profesor de psiquiatría y jefe del departamento de psiquiatría infantil respectivamente en Duke University Medical Center;
Dr. Ervin Thompson, director médico de Carolinas Medical Center-Randolph Behavioral Health Services y Dr. Joseph Glenmullen, autor de "Prozac Backlash."
-- Recopilado por Melissa Manware y Karen Garloch
Via: The Charlotte Observer – Charlotte.com
En vistas a reducir los suicidios
El gobierno inglés desea reducir los suicidios un 20% en los próximos 10 años, salvando hasta aproximadamente 4.000 vidas en total, estimando que más de una persona muere cada dos horas en la Unión Europea por causa de suicidio.
Algunas profesiones, como médicos o farmacéuticos tienen un mayor riesgo debido a la facilidad con que pueden acceder a medicamentos que les permitan hacerlo.
Las enfermedades mentales en la actualidad representan para los países un elevado porcentaje de sus presupuestos por lo que las instituciones sanitarias deberían dedicar mucho más tiempo en investigar cómo ofrecer un mayor servicio y ayuda en este campo, así como identificar y tratar con los posibles factores desencadenantes como la exclusión social y el desempleo.
Se podrían adoptar una serie de medidas sobre salud mental que incluyesen, además de invertir más dinero para investigación, programas de salud mental conducidos por personajes conocidos en cada país dirigidos a la población en general o de prevención impartido por personajes del deporte hacia las escuelas.
Efectuar también un mayor seguimiento a todas aquellas personas en riesgo de cometer suicidio, facilitándoles apoyo y directrices para prevención y para conseguir una mejor calidad de vida.
Enfermedades mentales
Se estima que una de cada cuatro personas padece o padecerá a lo largo de su vida de una enfermedad mental.
Uno de los grupos con mayor riesgo es en la actualidad hombres jóvenes. Hoy en día es la segunda causa de muerte entre hombres de 15 a 24 años. Si bien es cierto que las mujeres tienen un alto porcentaje de intentos, son los hombres jóvenes quienes parecen conseguir sus propósitos.
Una de las más populares líneas telefónicas que ofrece sus servicios a los afectados de depresión, dice que está recibiendo un incremento de llamadas de personas que sufren problemas mentales graves y que se debería considerar esencial la inclusión de programas destinados a reducir los intentos de suicidio: “Debería reflejar la considerable variación entre los promedios de suicidio que existe entre los distintos grupos de población”.
Indican también:
“Ayudaría el hecho de que más personas se involucrasen en conseguir una mejoría de la salud pública y lograr así tener más éxitos. Es muy difícil leer noticias significativas en cuanto a salud mental”, dicen.“La mayoría depende de una acción puramente local”.
“Tomando como básicas las raíces de los problemas de salud mental son mucho más efectivas las medidas preventivas a largo plazo que los tratamientos basados en síntomas tradicionales”.
“Las estrategias de salud mental deben integrarse a otras políticas de exclusión social y ser suficientemente controladas, con programas de habilidades que incluyan bienestar emocional, mental y físico”.
Marjorie Wallace, de la Mental Health Charity SANE indica que los programas dirigidos al conocimiento de la salud mental al público en general están bien, pero no estaría de más poner en conocimiento del público los servicios de crisis existentes, ya que con ello tendrían una guía más palpable sobre dónde encontrar las primeras ayudas tan necesarias para ellos”, dice.
Algunas profesiones, como médicos o farmacéuticos tienen un mayor riesgo debido a la facilidad con que pueden acceder a medicamentos que les permitan hacerlo.
Las enfermedades mentales en la actualidad representan para los países un elevado porcentaje de sus presupuestos por lo que las instituciones sanitarias deberían dedicar mucho más tiempo en investigar cómo ofrecer un mayor servicio y ayuda en este campo, así como identificar y tratar con los posibles factores desencadenantes como la exclusión social y el desempleo.
Se podrían adoptar una serie de medidas sobre salud mental que incluyesen, además de invertir más dinero para investigación, programas de salud mental conducidos por personajes conocidos en cada país dirigidos a la población en general o de prevención impartido por personajes del deporte hacia las escuelas.
Efectuar también un mayor seguimiento a todas aquellas personas en riesgo de cometer suicidio, facilitándoles apoyo y directrices para prevención y para conseguir una mejor calidad de vida.
Enfermedades mentales
Se estima que una de cada cuatro personas padece o padecerá a lo largo de su vida de una enfermedad mental.
Uno de los grupos con mayor riesgo es en la actualidad hombres jóvenes. Hoy en día es la segunda causa de muerte entre hombres de 15 a 24 años. Si bien es cierto que las mujeres tienen un alto porcentaje de intentos, son los hombres jóvenes quienes parecen conseguir sus propósitos.
Una de las más populares líneas telefónicas que ofrece sus servicios a los afectados de depresión, dice que está recibiendo un incremento de llamadas de personas que sufren problemas mentales graves y que se debería considerar esencial la inclusión de programas destinados a reducir los intentos de suicidio: “Debería reflejar la considerable variación entre los promedios de suicidio que existe entre los distintos grupos de población”.
Indican también:
“Ayudaría el hecho de que más personas se involucrasen en conseguir una mejoría de la salud pública y lograr así tener más éxitos. Es muy difícil leer noticias significativas en cuanto a salud mental”, dicen.“La mayoría depende de una acción puramente local”.
“Tomando como básicas las raíces de los problemas de salud mental son mucho más efectivas las medidas preventivas a largo plazo que los tratamientos basados en síntomas tradicionales”.
“Las estrategias de salud mental deben integrarse a otras políticas de exclusión social y ser suficientemente controladas, con programas de habilidades que incluyan bienestar emocional, mental y físico”.
Marjorie Wallace, de la Mental Health Charity SANE indica que los programas dirigidos al conocimiento de la salud mental al público en general están bien, pero no estaría de más poner en conocimiento del público los servicios de crisis existentes, ya que con ello tendrían una guía más palpable sobre dónde encontrar las primeras ayudas tan necesarias para ellos”, dice.
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